La Fundación - Aportaciones de los Patronos

Panorama de un cuasicentenario: Gestación de la guerra "incivil"

Miguel Sánchez Roda

El 17 de julio de 1936 estalló la guerra civil española. Fue un conflicto que se alargó hasta 1939 y enfrentó a dos bandos: el bando nacional, que estaba liderado por el general Francisco Franco, y el bando republicano. Este conflicto se desencadenó en España tras el fracaso parcial del golpe de Estado del 17 y 18 de julio de 1936 llevado a cabo por una parte de las fuerzas armadas contra el Gobierno de la Segunda República.

 

En total murieron cerca de 600.000 personas entre los dos bandos y provocó el exilio de más de 450.000 personas, que se refugiaron sobre todo en Francia.

Exiliados de la guerra hacia Francia

 

La guerra tuvo múltiples facetas, pues incluyó lucha de clasesguerra de religión, enfrentamiento de nacionalismos opuestos, lucha entre revolución y contrarrevolución, entre fascismo y comunismo.

Las consecuencias de la Guerra Civil han marcado en gran medida la historia posterior de España, por lo excepcionalmente dramáticas y duraderas: tanto las demográficas —mortandad y descenso de la natalidad que marcaron la pirámide de población durante generaciones— como las materiales —destrucción de las ciudades, la estructura económica, el patrimonio artístico—, intelectuales —fin de la denominada Edad de Plata de las letras y ciencias— y políticas —la represión en la retaguardia de ambas zonas.

Por aquel entonces en España vivían casi 25 millones de personas y las ciudades más pobladas eran Barcelona y Madrid (por ese orden), según el instituto nacional de estadística. Y aunque fuera en los grandes núcleos urbanos donde se hacía y deshacía en materia política, había mucha más gente viviendo en municipios pequeños que en la actualidad. Esto era debido a que más del 45% de los trabajadores realizaban su labor en el sector primario, especialmente en la agricultura, y en menor medida en la pesca y la ganadería, lo que daba una buena muestra que España se había quedado atrás en la industrialización que otros países habían experimentado a finales del siglo XIX y principios del XX.

Jornaleros españoles

 

 

 

 

Por otro lado, el 70% de la población ya estaba alfabetizada, se había aumentado la escolarización –gracias a la reforma educativa y a las numerosas escuelas que se levantaron– y las mujeres ya podían votar después de la proclamación del sufragio femenino.

En definitiva, cuando comenzó la Guerra Civil, España era un país eminentemente agrícola que dependía del campo pero que comenzaba a trabajar en su modernización; con demasiada polarización en el poder político, y donde el nivel de vida de la mayoría era bajo.

Mujeres trabajando en el campo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gestación de la guerra “incivil”

Nací en Requena un 31 de enero de 1928, en pleno reinado de Alfonso XIII, un periodo gobernado por el General Primo de Rivera —con el consentimiento del rey—, en la conocida como “dictablanda", en contraposición con la dictadura del General Franco, implantada cuando el rey Alfonso XIII estaba exiliado en Roma.                  

Tres años más tarde, el 13 de abril de 1931, se establecía la Segunda República que, desde el primer momento, resultó ser una auténtica ruina. Entre los muchos desastres producidos, se produjo la quema de iglesias y de conventos. De estos últimos, sólo se salvaron dos, el Colegio de la Consolación, por estar impartiéndose clases, y el Asilo de Ancianos, por alojar residentes, en tanto que el Convento de las Agustinas Recoletas fue saqueado e incendiado. Al terminar la guerra "incivil", sus ruinas fueron derribadas y se construyó la espléndida Avenida del Arrabal.                          

También se produjeron asesinatos. Entre ellos, por ejemplo, el del comerciante Cubillo, asesinado por el "horrendo delito" de vender el diario ABC. En otros casos, encontraban la muerte por el hecho de ser ricos, como la familia Oria de Rueda, productores de Cava, quienes, presagiando la peligrosa situación, huyeron de Requena para trasladarse a su domicilio de Valencia. Pero los asesinos no podían desaparecer sin matar a nadie, por lo que buscaron el momento más idóneo, encontrándolo cuando apareció el encargado y administrador de la Finca Casa de Oria de Rueda, que era el padre de mi compañero de Bachiller y de Carrera Militar, D.Leopoldo Pérez Iranzo, “el Poli”, pariente de nuestro compañero de la FCdR, Juan Iranzo.

La ejecución de estos asesinatos en Requena se conocía como "el paseíllo": consistía en conducir a los inocentes a la tapia del cementerio donde eran ejecutados. De igual forma, ocurría en otras ciudades como por ejemplo en Madrid, donde esos crímenes se realizaban en las llamadas "checas". Me consta que más tarde los familiares de los asesinados reunieron a sus difuntos en el Cementerio de Paracuellos del Jarama.  

Fallecidos en Requena en la Guerra Civil española

                          

Salvoconducto para viajar de Requena a Valencia en 1937

Con el fin de alejarnos de esta etapa tan triste y que nos encaminaba a la ya mencionada Guerra "Incivil", vamos a tratar otro acontecimiento más agradable que se produce en Requena todos los años: la Vendimia —mucho aprendimos de la vendimia gracias a la extraordinaria conferencia que dictó recientemente Rafael del Rey y que la Fundación Ciudad de Requena, tiene previsto que vuelva a impartir en Madrid y Valencia—. 

 

 

Viñedos de Requena

En mis recuerdos, en los meses de octubre, cuando se iniciaba la Vendimia, la fisionomía de la ciudad se transformaba: los carros con su correspondiente galga —palo largo y grueso que aplicado a la rueda hacía las veces de freno— y cargados de uvas, conquistaban las calles dirigiéndose a una de las Cooperativas existentes. 

Tanta importancia tuvo está actividad, que en 1961 se construyó la Escuela de Viticultura y Enología de Requena y, en 1972, un monumento a la Vendimia situado en el corazón de la Avenida del Arrabal. Tal relevancia tiene la vendimia en Requena que es la protagonista de sus fiestas más populares, las Fiestas de la Vendimia, que se celebran cada año a final del verano.

Fiesta de la vendimia en Requena

Por otro lado cabe destacar la gran importancia que ha aportado en la economía y la cultura de Requena. A continuación, voy a relatar la dilatada y última noticia sobre su denominación de origen. El proceso para la calificación se inició en 1956 y en la década de los 70 fue defendida ante el Tribunal Supremo por el ya fallecido abogado Luis Garcés Martínez, compañero de instituto. El reconocimiento fue concedido como Cava de la Castilla Valenciana o Altiplanicie Requena-Utiel, pero no ha sido hasta hace 2 meses cuando el Supremo le ha dado, definitivamente, la denominación de Cava de Requena.

Cava de Requena